En especial, las enfermeras de los centros de salud estamos presentes prácticamente en todos los momentos de tu vida: cuando acabas de nacer, cuando enfermas, cuando proteges tu salud, cuando previenes enfermedades, cuando cambias de etapa vital, cuando tienes un hijo, cuando cuidas a un familiar enfermo, cuando envejeces, cuando mueres…
Sin embargo, nuestro trabajo es totalmente desconocido para muchas personas. Algunos piensan que nuestra labor consiste sólo en tomar tensiones, ayudar al médico, dar recetas… Y poco más.
Pero ¿qué hace realmente una enfermera de atención primaria?
Las enfermeras de los centros de salud trabajamos no sólo con el individuo aislado, sino también con la familia y la comunidad, nuestra función primordial es la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, pero también te ayudamos en el control de tus procesos crónicos favoreciendo el autocuidado o cuidándote cuando tú no puedes solo.
Somos la bisagra entre los social y lo sanitario, detectando riesgos que pueden afectar a tu salud y llevando a cabo las gestiones necesarias para mejorar en lo posible tu calidad de vida.
Este apasionante trabajo trae consigo una implicación emocional intensa, una imprescindible sobredosis de empatía que a veces nos llega a afectar demasiado pero que forma parte de nuestro aprendizaje de vida.
No obstante, somos conscientes de que no siempre se hacen las cosas bien, y que no todos los profesionales somos iguales. Por eso una parte muy importante de nuestro blog irá dirigida a la autocrítica, porque pensamos que es la única manera de mejorar y de conseguir lo que llamamos “la excelencia en los cuidados”.
¿Te interesa conocer mejor nuestro trabajo? ¿Quieres que te ofrezcamos pautas para mejorar tu salud? ¿Te gustaría acompañarnos en este bonito viaje? Pues entonces….
¡Que pase el siguiente!