Por Rosa Sánchez González y Olga Álvarez Montes
Qué mejor manera de comenzar nuestra andadura en este blog que conmemorando el Día Internacional de la Mujer que se celebrará el próximo 8 de Marzo.

Cada vez son más los Centros de Salud que realizan actividades relacionadas con el impacto de las diferencias de género en la salud.
Exhibiciones de vídeos, carteles informativos, charlas-coloquio, etc… forman parte de lo que denominamos “Participación Comunitaria”, un elemento esencial de nuestra función como promotores de la salud en la comunidad.
Un poco de historia…
Aunque ya en la antigüedad podemos encontrar referentes históricos y literarios sobre la lucha de la mujer por la igualdad de derechos, será siglos más tarde, con la Revolución Francesa cuando la mujer tomará por primera vez conciencia de su situación de desigualdad de manera colectiva, surgiendo las primeras demandas formales de derechos políticos y ciudadanía.
Pero sin duda será a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, coincidiendo con grandes cambios sociales y económicos relacionados con la industrialización, cuando adquirirá más relevancia la lucha de las mujeres por la equiparación de derechos con los hombres.
Con la industrialización, muchas mujeres comienzan a trabajar fuera del hogar y a integrarse en una sociedad que antes había estado ocupada exclusivamente por hombres, y si a esto le unimos el contexto político de la época, con el surgimiento del movimiento obrero, tendremos la combinación perfecta que explica la aparición de una nueva imagen de lo femenino que implica un rechazo a la discriminación de género.



En 1975, la ONU declaró el 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer, con el objetivo de avanzar en la lucha contra la desigualdad entre los sexos.
En el 2011, con la celebración del centenario, se crea una nueva entidad de la ONU para la Igualdad de Género y Empoderamiento de la Mujer, conocida como ONU Mujeres.
Género y salud

Si entendemos la salud como un todo, es decir como un estado de bienestar físico, psicológico y social, el hecho de nacer mujer sigue representando una desventaja.
Según la OMS, algunos de los factores socioculturales que impiden que las mujeres y niñas se beneficien de servicios de salud de calidad y alcancen el máximo nivel de salud son:
- Las desigualdades en las relaciones de poder
- Las normas sociales que reducen el acceso a la educación y al empleo
- La atención exclusiva a las funciones reproductoras
- El padecimiento real o potencial de violencia física,sexual y emocional.
Qué podemos hacer…

La educación que ofrecemos a nuestros hijos es esencial para este cambio de mentalidad. Os recomendamos que veáis y comentéis con ellos el vídeo que os mostramos a continuación :
Por último, no os perdáis este cortometraje de la directora francesa Eleonore Pourriat sobre un hipotético cambio de roles entre hombres y mujeres que hará reflexionar a más de uno que piense que la igualdad de género es una cuestión que ya no atañe a países “civilizados” como el nuestro.
Me encanta...
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