miércoles, 12 de noviembre de 2014

Caídas: prevenir para evitar curar




Por Esther López Muñoz

Definiendo la caída


Según la Organización Mundial de la Salud, caída es la consecuencia de cualquier acontecimiento que precipita al paciente al suelo en contra de su voluntad. Es el desplazamiento del cuerpo en forma inadvertida y súbita hacia un plano inferior con relación a la presencia de uno o varios factores, con o sin pérdida del estado de conciencia o lesión.

En una revisión sobre caídas de la OMS (2007) se recogen las frecuencias de caídas de diferentes estudios y se observa que en mayores de 64 años los porcentajes de caídas/año son alrededor del 28-35%, en mayores de 70 este valor se incrementa a 32-42% y en personas frágiles y en centros de larga estancia estos valores alcanzan cifras del 30-50%, siendo hasta del 40% las personas que sufren más de una caída.

El número de lesiones asociadas a las caídas también aumenta en relación al género y edad según podemos ver en el siguiente estudio canadiense:

Porcentaje de daño post caída.

¿Cuándo se producen la mayoría de las caídas?


La mayoría de las caídas ocurren durante el día. Solamente un 20 % de ellas ocurre durante la noche. Aproximadamente el 10-20% de caídas tiene como consecuencia las fracturas (WHO, 2002). La mayoría de éstas ocurren en el hogar (85%) y solamente el 25% ocurren por incidentes del entorno (Campbell, A.J., et al., 1997). La mayoría de las caídas ocurren durante actividades leves o moderadas, tales como un ejercicio físico incorrecto, la presencia de animales domésticos, calzado inadecuado, soledad. 

Y también debido a la vestimenta larga, ingestión de bebidas alcohólicas, no utilizar aditamentos necesarios (bastón, andadera, lentes). Su mayor parte ocurre en el domicilio, debido a las condiciones del piso, mala iluminación, escalera, desorden, baño; y por peligros específicos, como cordones sin atar, alfombras, mascotas. Otros factores que constituyen riesgo son: entre otros, los trastornos de la visión, del sistema vestibular, así como el déficit en la perfusión cerebral, cambios estructurales en el Sistema Nervioso Central, los peligros del Medio Ambiente y otras enfermedades asociadas. También afecta la toma de medicamentos, aquí se contempla la polifarmacia, los diuréticos, antihipertensivos, hipnóticos y sedantes.

¿Qué consecuencias conlleva la caída?


Las podemos clasificar como:

Inmediatas
  • Fracturas (1-6 %)
  • Lesiones que requieren cuidados médicos (5-25 %)
  • Hospitalización (1 de c/40)
  • Mortalidad (2/3 de los accidentes)
  • Permanencia prolongada en el suelo

Mediatas: Síndrome post caída:
  • Trauma psicológico.
  • Limitación de movilidad.
  • Dependencia en las actividades de la vida diaria (AVD).
  • Sobreprotección familiar.


¿Qué se puede hacer para evitar el riesgo de caídas?


  • Ayudar a construir un ambiente más seguro. Retiraremos los obstáculos del camino en su domicilio como mesas, sillas, alfombras, liberando de obstáculos los lugares de movimiento habituales. Así mismo, mantendremos una iluminación potente con el fin de evitar la oscuridad y aumentar el riesgo de caídas.
  • Disponer de dispositivos de adaptación (barandillas) para aumentar la seguridad del ambiente, tanto en pasillos, como en escaleras, habitaciones y baños.
  • Eliminar los factores de peligro del ambiente, cuando sea posible. Evitaremos escaleras y fomentaremos el uso del ascensor, si lo hubiera, y de rampas. 
  • Usar calzado cerrado, cómodo y con suela antideslizante para desplazarse.
  • Mantener la hidratación, puesto que es una de las causas que producen pérdida de estabilidad.

El papel del personal sanitario


El personal sanitario debe valorar el riesgo de caídas que pueda tener cada uno de los pacientes. Cuando un paciente llega a consulta, además de cubrir la necesidad por la que acude intentamos obtener información de las necesidades básicas de su vida diaria, interesa saber cómo se alimenta, se hidrata, cómo descansa por las noches, si toma mucha medicación, si pasea, etc. Para completar esta valoración, se puede aplicar la escala de riesgo de caídas de Downton:


CAÍDAS PREVIAS
NO    0
SÍ       1

DÉFICITS SENSORIALES
Ninguno 0
Alteraciones visuales 1
Alteraciones auditivas 1
Extremidades  1



MEDICAMENTOS
Ninguno  0
Tranquilizantes  1
Diuréticos  1
Hipotensores  1
Antiparkinsonianos  1
Antidepresivos  1
Otros medicamentos  1



DEAMBULACIÓN

Normal 0
Segura con ayuda 1
Insegura con ayuda 1
Imposible 1

ESTADO MENTAL

Orientado  0
Confuso  1

TOTAL


Riesgo Bajo: 0 a 2 puntos. Riesgo medio: 3 a 4 puntos. Riesgo Alto: 5 a 9 puntos.

Con la valoración de todos estos elementos la enfermera realizará una serie de consejos al paciente y a su familia sobre como acomodar el ambiente en el hogar y como modificar sus actividades diarias con el fin de minimizar el riesgo de caídas en su vida cotidiana.

Insistimos por todo esto en que la caída de la persona mayor se debe valorar como un incidente grave que nos indica la fragilidad del anciano y que puede tener importantes consecuencias  y limitar su vida a partir de ese momento, por lo que se le debe dar la importancia debida por parte de todos los que rodean a la persona.

La eliminación de obstáculos en el hogar como alfombras, el uso de calzado cerrado, la mejora en la iluminación, el uso de bastones o el buen control de los fármacos pueden mejorar y prolongar la vida de nuestros mayores de manera considerable simplemente evitando una caída. Por ello, hagamos todos un pequeño esfuerzo y así evitaremos un tropezón!

Os dejamos con este video que resume como prevenir las caídas:




1 comentario:

  1. Gracias Esther, por colaborar con nosotros en el blog con este interesante articulo.Es un lujo contar contigo en el Equipo.

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